Cultura

El día de la chancla y las cinco reglas del verano

El National Flip Flop Day es un día nacional estadounidense que inventó en 2007 una cadena de batidos para regalar batidos. Y, con esa excusa, cinco reglas para que agosto no te pille descalzo: el trimestre en el que menos cosas se hacen y más se rompen.

Hoy, tercer viernes de junio, los calendarios de efemérides marcan el National Flip Flop Day. Conviene decir de entrada lo que es: un «día nacional» estadounidense de origen estrictamente promocional. Aquí lo llamamos día de la chancla, y así lo llamaré yo el resto del artículo, pero nació siendo una campaña.

Lo inventó en 2007 Tropical Smoothie Cafe, una cadena de batidos, para celebrar su décimo aniversario. El mecanismo era simple y funcionó: ven a la tienda en chanclas y te llevas un batido gratis de doce onzas. Un día internacional con base de márketing y de doce onzas.

Lo divertido vino después. La propia cadena ha ido moviendo su promoción —este año la celebró el 5 de junio—, pero el «tercer viernes de junio» ya se había independizado de quien lo inventó y ahí sigue, en los calendarios de medio mundo, sin dueño y sin batido.

No es el único caso. Aquí tenemos San Publicito, que empezó a principios de los noventa como una broma dentro de una agencia española, se buscó un patrón apostólico para redondear el chiste y acabó en el convenio colectivo estatal de empresas de publicidad, que fija su celebración el último viernes de enero. De ocurrencia a derecho laboral.

Que una fiesta nazca de una campaña no la hace peor: la hace honesta sobre su origen, que es más de lo que puede decir la mitad del santoral.

Un par de chanclas negras y unas sandalias de cuero sobre la arena de la playa

Chanclas en la arena. Foto: Peachyeung316, CC BY-SA 4.0; imagen recortada y disponible bajo la misma licencia.

La chancla como indicador adelantado

Y ahora la parte que me interesa, que no es el calzado.

En mi oficio, la primera chancla de la temporada es un aviso. No porque el calor rompa nada, sino por lo que viene detrás: en unas semanas empiezan a faltar personas, y con cada una que se va desaparece un trozo de memoria que no está escrito en ningún sitio. Quién sabe por qué aquel servicio arranca en ese orden. Quién recuerda que ese cron hay que tocarlo antes que el otro. Quién tiene el teléfono del proveedor que sí coge el teléfono.

De ahí sale un patrón que cualquiera que haya estado de guardia reconoce: el verano es el trimestre en el que menos cosas se hacen y más cosas se rompen. Las dos mitades están relacionadas. Se rompen porque hay menos gente mirando, se tarda más en detectarlo y queda menos gente disponible para arreglarlo. El sistema no falla más: falla igual, pero con la mitad de los sensores apagados.

Las cinco reglas del verano

Como hoy es viernes y el artículo va de chanclas, aquí va mi lista corta:

1. Congelación de cambios en agosto. Escrita, con fechas y conocida por todos. No es pereza institucional, es gestión de riesgo. Si algo tiene que salir en agosto, sale con más revisión, no con menos.

2. Nadie de guardia en solitario. Siempre dos nombres, siempre con teléfono, siempre sabiendo quién es el suplente. Y el suplente tiene que tener los accesos ya, no ir pidiéndolos el 14 de agosto a las tres de la tarde.

3. Los accesos se prueban antes de que la gente se vaya. El acceso que nadie usa desde marzo caduca sin avisar, y la caducidad se descubre siempre en el peor momento. Media hora de comprobaciones en junio ahorra una tarde entera en agosto.

4. Renovaciones y caducidades revisadas. Certificados TLS, dominios, tarjetas de pago de los servicios contratados. Un certificado que caduca el 12 de agosto es una web caída durante una semana, porque el aviso llegó a un correo que nadie lee hasta septiembre.

5. Y el procedimiento de emergencia, disponible aunque falle lo demás. Esta es la que más veces he visto mal resuelta. El manual de guardia no sirve si vive en la misma wiki que se cae con el mismo servidor, ni si la última revisión es de hace dos años, ni si hay que pedir permiso a alguien para abrirlo. Tiene que estar actualizado, con control de versiones, accesible sin trámites para quien está de guardia y guardado fuera de la infraestructura que documenta. Lo que va dentro es qué hacer, en qué orden y a quién llamar. Lo que no va dentro, nunca, son las credenciales: para eso está el gestor de contraseñas, con su propio plan de acceso de emergencia.

La parte del descanso, que también es técnica

Y queda la parte que me cuesta más predicar que practicar.

El descanso no es un premio por haber trabajado: es parte del trabajo. En un oficio que consiste en resolver problemas, la fatiga no te hace más lento, te hace peor resolviendo, que sale infinitamente más caro.

Las decisiones malas que he tomado en más de veinte años caben casi todas en dos categorías: las que tomé sin información y las que tomé cansado. Las segundas son más.

Así que si hoy te pones las chanclas, que sea con la conciencia tranquila de haber dejado el congelado de cambios avisado, los teléfonos de guardia en un sitio accesible, las caducidades revisadas y el portátil apagado, no en suspensión con el correo abierto.

Feliz día de la chancla

Un día que inventó una cadena de batidos para vender batidos, que su inventora ya celebra en otra fecha y que sobrevive igual. Como excusa para revisar los certificados antes de agosto, sirve perfectamente.

Que el verano te pille con las restauraciones probadas, que no es lo mismo que tener copias.

Y con protector solar, que las quemaduras en el empeine tienen una forma muy característica y muy poco profesional.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es el National Flip Flop Day y de dónde viene?

Los calendarios de efemérides lo sitúan el tercer viernes de junio. Lo creó en 2007 la cadena estadounidense Tropical Smoothie Cafe con motivo de su décimo aniversario, ofreciendo un batido gratuito de doce onzas a quienes acudieran calzando chanclas. Es, por tanto, un día nacional estadounidense de origen promocional, no una celebración internacional. Con los años la marca ha ido trasladando su propia promoción a otras fechas —en 2026 la celebró el 5 de junio—, pero la efeméride se independizó y sigue figurando en los calendarios.

¿Qué es una congelación de cambios?

Un periodo definido durante el cual no se despliegan cambios en producción salvo correcciones críticas. Se aplica típicamente en agosto o en campañas comerciales intensas, cuando hay menos personal disponible para detectar y resolver incidencias. Debe anunciarse por escrito, con fechas concretas y un procedimiento claro para las excepciones.

¿Qué hay que revisar antes de las vacaciones de verano?

Las caducidades de certificados TLS, dominios y medios de pago de los servicios contratados; los accesos de quienes vayan a estar de guardia, comprobándolos de forma efectiva y no sobre el papel; los teléfonos de contacto actualizados y accesibles; y el procedimiento de emergencia, que debe estar al día y ser consultable aunque falle el sistema principal.

¿Dónde debe estar el procedimiento de emergencia?

Fuera de la infraestructura que documenta, para que siga siendo accesible cuando esa infraestructura sea justamente lo que ha fallado. Debe estar actualizado, con control de versiones y disponible sin trámites para quien esté de guardia. Su contenido es qué hacer, en qué orden y a quién llamar; las credenciales no van ahí, sino en el gestor de contraseñas, que necesita su propio plan de acceso de emergencia.

¿Por qué se rompen más cosas en verano?

No porque los sistemas fallen más, sino porque los fallos tardan más en detectarse y en resolverse: hay menos personas supervisando, los equipos de guardia suelen conocer peor los sistemas y las dependencias externas también operan con plantilla reducida. El resultado es que un incidente menor puede prolongarse durante horas o días.

¿Debe estar una sola persona de guardia?

No es recomendable. Conviene designar siempre al menos dos personas, con un titular y un suplente que disponga previamente de todos los accesos necesarios y conozca los procedimientos. Solicitar permisos en mitad de un incidente, con el resto del equipo ausente, es una de las causas habituales de que una incidencia se alargue.

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