«Añada la sal a la salsa»: la frase más rentable que me enseñaron en el colegio
El programa de mecanografía del colegio me hizo repetir una frase que parecía no decir nada y que no he podido olvidar en treinta años. Resulta que estaba diseñada: usa cinco letras, las cinco de la fila guía, y se escribe sin mover un dedo de su sitio.
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